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PLAZA DEL UNO DE MAYO DE ABETXUKO / MAIATZAREN LEHENAREN PLAZA

Plaza que pertenece al Barrio de ABETXUKO (Abechuco/Abetxuku en la denominación anterior y euskalduna oficial), un barrio obrero de mayoría inmigrante en su origen, que se empezó a construir en los finales de los años 50 (cuando hablemos de la calle “Carretera de Abetxuko” ya se hablará algo más de este núcleo), siendo alcalde Luis Ibarra. Los habitantes de Abetxuko siempre se han sentido de Abetxuko, del pueblo de Abetxuko, más que de un barrio de Vitoria, de la que estaban en ese momento bastante alejados.
La PLAZA DEL UNO D EMAYO es uno de los centros neurálgicos del pueblo/barrio puesto que en ella se ubica la iglesia de San José Artesano, que se terminó de construir en 1961, bajo la dirección del arquitecto Ignacio Lasquibar (dentro está la imagen de San José, construida en madera sin policromar, en el año 1962, por Julián Ortiz de Viñaspre y Valentín Vivar, y también está la talla de la Purísima, del siglo XVIII, procedente de Orenin, pueblo anegado por el pantano de Gamboa). En la izquierda de la iglesia es donde se ubican las vidrieras geométricas de la foto. El nombre de la plaza se dio en el año 1984, en recuerdo a que justo el 1 de mayo de 1959 se entregaron las llaves de las primeras 237 viviendas del barrio y a que las fiestas del barrio se celebran justo ese día. Todo ello como seña de identidad de un barrio obrero.
 
EL UNO DE MAYO, PRIMERO DE MAYO, DÍA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES/AS o DÍA DEL TRABAJO.   El Uno de Mayo es la fiesta de la clase trabajadora por excelencia. Se le denomina actualmente también DIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO y su origen es la memoria a los llamados “Mártires de Chicago”, sindicalistas anarquistas que fueron ejecutados en EEUU: En ese tiempo Chicago era la segunda ciudad en número de habitantes de EEUU y las condiciones de sus obreros eran más precarias que en otros estados. Los sindicatos empezaron a protestar para conseguir mejoras laborales: los tres 8: «Ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso».
El 1 de mayo de 1886 empezó la huelga indefinida en Chicago. La única fábrica que trabajaba era la de maquinaria agrícola McCormic, en huelga desde el 16 de febrero, y donde la producción se mantenía a base de esquiroles. El día 2 de mayo, la policía había disuelto violentamente una manifestación de más de 50.000 personas y el día 3 se concentraron frente a una de sus puertas. Según estaba en la tribuna el anarquista August Spies, sonó la sirena de salida de un turno de “esquiroles” y se comenzó una batalla campal entre concentrados y trabajadores “scab”. La policía, sin previo aviso disparó a mansalva y mató a 6 muertos. Aparte de decenas de heridos.
Tras ello, el día 4 se programó una concentración multitudinaria, con permiso del alcalde, en el parque Haymarket.
A lo que allí sucedió se le llamó , la Revuelta de Haymarket: en la plaza del parque había concentrados unas 20.000 personas y de repente un artefacto explosivo que no sabe quien llevó, estalló entre los policías, produciendo un muerto y varios heridos. La policía abrió fuego contra la multitud matando e hiriendo a muchos obreros, sin saberse la cantidad exacta. Ello provocó que se declarara el estado de sitio y el toque de queda y se detuvo a centenares de trabajadores a los que en muchos casos torturaron acusándoles de la muerte del policía.
Los medios de comunicación afines al régimen y los fiscales pidieron mano dura contra 8 anarquistas y varios representantes del movimiento obrero detenidos. En un juicio farsa, lleno de irregularidades y y saltándose todas las normas jurídicas, se juzgó a 31 personas y al final condenaron a ocho de ellos:
 –3 a penas de prisión (Samuel Fielden, inglés, 39 años, pastor metodista y obrero textil, condenado a cadena perpetua, Oscar Neebe, estadounidense, 36 años, vendedor, condenado a 15 años de trabajos forzados y Michael Schwab, alemán, 33 años, tipógrafo, condenado a cadena perpetua)
 — y 5 a penas de muerte (ejecutados mediante horca el día 11 de noviembre de 1887): George Engel, alemán, 50 años, tipógrafo, Adolf Fischer, alemán, 30 años, periodista, Albert Parsons, estadounidense, 39 años, periodista (esposo de la negra-mexicana dirigente anarquista Lucy González Parsons; aunque se probó que no estuvo presente en el lugar, se entregó para estar con sus compañeros y fue juzgado y ejecutado igualmente), August Vincent Theodore Spies, alemán, 31 años, periodista, y Louis Lingg, alemán, 22 años, carpintero (para no ser ejecutado se suicidó en su propia celda).
Los sucesos de Chicago además costaron la vida de muchos trabajadores y dirigentes sindicales; no existe un número exacto, pero fueron miles los despedidos, detenidos, procesados, heridos de bala o torturados. La mayoría eran inmigrantes europeos: italianos, españoles, alemanes, irlandeses, rusos, polacos y de otros países eslavos.
Pero no fue en vano: y a finales de mayo de 1886 varios sectores patronales accedieron a otorgar la jornada de 8 horas a varios centenares de miles de obreros.
Por ello multitud de países rememoran el Primero de Mayo como el origen del movimiento obrero moderno.
Por cierto, a Europa llegó mucho más tarde, en el año 1919 y fue Barcelona quien lo consiguió tras la famosa huelga de la fábrica La Canadiense. Tras esa lucha (hoy, visto lo visto, serían tachados de antisistema, comunistas proetarras, chavistas y mil cosas más), se aprobó en todo el país el Decreto de la jornada de ocho horas de trabajo, haciendo de España el primer país de Europa en promulgar esta reivindicación.
 Si bien este día es festivo en casi todos los lugares del mundo, algunos países ultracapitalistas (y algunos asiáticos y africanos) siguen sin celebrar este día: precisamente EEU y su amigo Canadá, además de Australia, entre los más importantes. Los primeros empezaron a celebrar el Día del Trabajo en otras fechas par “no alentar al comunismo y la izquierda”.  La Iglesia católica también trató de desacreditar el 1 de mayo como Día de lucha Obrera y en 1954 el papa Pío XII declaró el 1 de mayo festividad de San José Obrero, haciendo que los obreros católicos celebrara este día con reivindicaciones sociales y de fe, en “contraposición a los métodos e ideas de organizaciones comunistas, y socialistas” (el franquismo tomó este día de San José Obrero como el día del Trabajo también).
No hay graffitis como tal en esta plaza pero no quería que la única calle dedicada al 1 de Mayo y al Trabajo quedara sin entrada en este blog, así que he puesto estas obras del lateral de la iglesia de San José como “excusa” para ello:
Plaza del Uno de Mayo, 1. Bella pintura realizada por “Atrapatuart” en el lateral de la Iglesia . Foto 22-7-19
Plaza del Uno de Mayo, 1. Vidrieras geométricas del edificio religioso. Foto 22-7-19
Uno de Mayo.  Ilustración famosa delos sucesos que muestra (erróneamente a que no fue en ese momento)  al pastor Fielden dirigiéndose al público, en el momento en que estalla al bomba entre los policías.

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